De repente, rompió las rejas y corrió, corrió hasta perderse en la distancia.
Sus oídos se taparon, su visión se nubló, su garganta se hizo un nudo y en seguida empezó a vomitar. Tuvo que arrodillarse por el dolor de estómago, y trataba de taparse la nariz para no sentir. Una puntada atravesó su cabeza. Dos, tres, cuatro. Se golpeaba contra un árbol para olvidarse.
Se incorporó, pudo correr. Tropezó y su nariz se hundió en el barro. Sus manos se mezclaban con las raíces secas de ciertos arbustos de la zona. Su espalda se llenó de hojas. Su pecho, de espinas. Mantuvo la calma, se paró y siguió corriendo.
De golpe, una grieta en el suelo lo obliga a dar un salto que no pudo llegar. Cae por un risco, es el final. Sus manos alcanzan una saliente. Queda suspendido en medio de la nada, y su respiración se acelera. El corazón, a punto de explotar. Logra subir con un rayo de fuerza.
Ya no puede correr, más bien, se arrastra, renguea, camina tortuosamente. Sus piernas tiemblan. Ceden.
Desde el suelo, exhausto, solo puede cerrar los ojos.
Al abrirlos, de nuevo las rejas en primer plano, dejando pasar el amanecer por sus barrotes.
sábado, 31 de marzo de 2012
jueves, 22 de marzo de 2012
Odio VIII (¡UOchou!)
Odio a Cuevana: Siempre me corta la película en la mejor parte: De hecho, cuando estaba viendo el final de Lost, luego de comerme 6 temporadas, de las cuales 3 (las ultimas) se iban tornando exponencialmente inentendibles, a 20 minutos de resolver el dilema de la existencia, me aparece un interesante cartel que decia "Usted ya ha visto demasiado, espere 72min para continuar" , YO DIRÉ CUANDO HE VISTO DEMASIADO!
Odio a la gente que da por sabidas las cosas que puso en facebook: Vienen y te dicen "Y? Qué opinás? - ¿Qué opino de qué? - ¿Cómo de qué? De mi pulover nuevo! Lo puse en facebook ayer - Ah...". NO LEO FACEBOOK COMO SI FUERA EL DIARIO, LA PUTA QUE TE PARIO!
Odio a los estudiantes de publicidad, publicistas y demás gente cool que escribe en inglés con faltas de ortografía o de gramática: A ver, pequeñines... el " ´s" en inglés no es para hacer plural! Si pones "Pancho´s" no son muchos panchos! Queda de restaurante berreta en el que las ratas nadan en la salsa para revolverla.
Odio las faltas de ortografía: Sí, y más en este mundo informático donde leemos todo el tiempo. Realmente no es cómodo que alguien te hable en una especie de guaraní antiguo informático, sin poner puntos, comas, errarle a todas las letras y poner todas las equivocadas. Lo único que tolero es la falta de tildes (Para que vean que soy una persona razonable),
Odio el calor: Si hace frío, me pongo quince buzos, dos ponchos y tres pulóveres (hoy me desperté con ganas de decir "pulóver", mirá que lindo suena). Si hace calor, me saco la remera, me pongo en bolas, y sigo sudando como tu vieja en un sauna.
Odio no poder dormir cuando llevo mucho tiempo sin dormir: Tengo sueño, pero me acuesto y no puedo dormir. Esto no es gracioso, pero me sale más barato escribir mis problemas acá que pagarle a un psicólogo.
Odio los Estereogramas: Nunca pude ver uno. Por más que me de vuelta, que salte, que le grite, que lo insulte, que lo mire fijo. Nunca pude ver uno.
Odio tomar o comer algo después de lavarme los dientes: Es como que el pingüino de Halls te pegue la cachetada como en la publicidad, pero al hacerlo te ponga caca en la boca.
Odio a la gente que dicta los números de teléfono por decenas o centenas: Cuarentaycinco cincuentayocho cientocuarenta y dos. De qué estamos hablando señores? Cuatro, cinco, cinco, ocho, uno, cuatro, dos. Esa es la posta, y no me rompan las pelotas!
Odio cuando la gente de algún negocio (Pizzerìa, remiserìa, etc) atiende el teléfono diciendo solo "hola": Estás esperando que el que atiende diga "remisería" o el nombre del local, pero como no lo hace (seguro lo violaron de pibe, o lo abdujeron extraterrestres y le pusieron una sonda testicular) uno se queda primero pausado un segundo mientras el cerebro procesa la situación, para luego decir "hola, si, remisería?" y ENCIMA el que te atendió te dice "SÍ, REMISERIA" como diciendo "es obvio que esto es una remisería!".
Odio a la gente que se engancha del éxito de otros de forma incoherente: Que dice cosas como "Yo estuve con él, bueno... no estuve en realidad, pero tomé el colectivo que él se tomaba a su casa una vez, no iba él obvio, pero ahí viajaba siempre", con el propósito de aparecer en alguna nota y poder contárselo a sus amigos y parientes, a quienes con esta anécdota espera conquistar y hacer que lo respeten de una vez.
Odio las poleras: Si quiero taparme el cuello, me pongo una maldita bufanda!
Odio los que le cambian el acento a las palabras!: Simple. No le cambies el acento a las palabras. Me jode.
Odio a los que no contestan el teléfono! Uno los llama 934879875 veces y queda como un hinchapelotas! No te cuesta nada un mensajito por lo menos che!
Odio los bares que pasan un CD completo de alguna banda/artista: Si justo no te gusta, no te fumas un tema, te fumas 12! copado eh! Lo peor es que siempre son cosas como "el peor CD de Sabina" o "las grabaciones que nadie quiere escuchar de Fito Paez" o "Lo peor para un sábado a la noche".
Odio a la gente que disfruta encontrar negocios con su mismo nombre: Bueno loco! Tanto alboroto porque un tocayo puso una verduleria??? Paraaaaaaa!!!
Odio a la gente que juega con bebés ajenos en el bondi: Esto es importante. Estás en el bondi, sos una vieja, un bebe se sienta al lado tuyo, PORQUE MIERDA LE JUGAS Y LE HABLAS COMO PELOTUDA?! Después se quejan de que los bebés crecen y no estudian, no hablan bien y no respetan. Si de bebé la gente desconocida (y por lo general viejas, aunque hay numerosas excepciones) te vive diciendo "agu agu, onde ta el éé?". Y más aún si el bebé no es de uno, POR DIOS!! UNA PERSONA AJENA TOCANDO A UN INMACULADO NIÑO! Si alguna vez soy padre, voy a llevar dos motosierras en lugar de una. (Una será para el pequeño).
----------------------------
Es cierto. Hacía mucho que no ponía odio por acá, pero no es porque no lo tenga, sino porque preferí acumularlo un poco para hacer un post de la longitud que el odio se merece.
Nos acercamos al X!
Sigan pidiendo libritos a info@paradoenelabismo.com.ar , no sean putos!!!!
No hagas click acá
Au revoir!
martes, 13 de marzo de 2012
Sinuosidades
Empuja el cadáver por el risco. Tiembla al pensar a futuro.
Jamás se imaginó con un agujero. Cavar es salud. Salud es alivio.
Imagina tempestades, pero se refugia en buenos recuerdos.
Suda, transpira océanos de cal por su piel reseca por el sol al cavar.
Se refugia en buenos recuerdos, pero imagina tempestades.
Salud es alivio. Alivio es cavar. Jamás se imaginó con un agujero.
Tiembla al pensar a futuro. Empuja el cadáver por el risco.
jueves, 8 de marzo de 2012
Nota Editorial #7
PLAN DE DOMINACIÓN MUNDIAL: FASE (2) DOS
Queridos Amiguitos Abismales:
Me encuentro con ustedes nuevamente para comunicarles que el 2012, a pesar de ser el fin del mundo, ha empezado viento en popa para la dominación mundial.
Por un lado, y explicando mis grandes ausencias en este último tiempo, he alcanzado el título de Licenciado hace dos días, imprescindible para obtener credibilidad y poder llegar así al dominio mundial de forma más rápida. Ahora voy a publicar cosas más seguido, para su fastidio. :)
A principios de febrero, mes de mierda por cierto, nació el segundo Abismito, que ya ha conquistado calles y corazones. Pueden verlo en el feisbu: http://www.facebook.com/paradoenelabismo (de paso háganse amigos!).
Como tercer paso, ¡están a punto de salir los primeros envíos de abismitos! Pueden pedir los suyos gratis, agregando al facebook y mandando un mensaje privado :)
Queridos Amiguitos Abismales:
Me encuentro con ustedes nuevamente para comunicarles que el 2012, a pesar de ser el fin del mundo, ha empezado viento en popa para la dominación mundial.
Por un lado, y explicando mis grandes ausencias en este último tiempo, he alcanzado el título de Licenciado hace dos días, imprescindible para obtener credibilidad y poder llegar así al dominio mundial de forma más rápida. Ahora voy a publicar cosas más seguido, para su fastidio. :)
A principios de febrero, mes de mierda por cierto, nació el segundo Abismito, que ya ha conquistado calles y corazones. Pueden verlo en el feisbu: http://www.facebook.com/paradoenelabismo (de paso háganse amigos!).
Como tercer paso, ¡están a punto de salir los primeros envíos de abismitos! Pueden pedir los suyos gratis, agregando al facebook y mandando un mensaje privado :)
Gracias a todos por los saludos, los mails, los pedidos y la onda de siempre!!! Y a los que me agregaron después de agarrar abismitos por la calle :)
La dominación mundial está a la vuelta de la esquina...
Abrazos sin cordialidad.
Lic. Pebablds.
jueves, 1 de marzo de 2012
sábado, 25 de febrero de 2012
La Burbuja
Era ya de noche, y mi jornada del día había terminado. Me encontré en la parada de colectivo, con gente mirando hacia adelante con la esperanza estúpida que el gigante se acercara dispuesto a devorarnos a todos, para luego escupirnos cerca de nuestras casas. Todos con caras grises, todos con caras cansadas. Me negué a seguir así, mirando a la nada y empecé a recorrer con mis ojos el resto de la tristeza que me rodeaba, total, si llegaba el colectivo el primero de la fila lo iba a parar por mí.
Las luces del alumbrado público centelleaban sus últimos watts de vida, mientras que en cada intento por quedarse encendidas, se podían ver las siluetas sin color de los edificios de la cuadra de en frente. Arriba, el cielo y unas tantas estrellas. Algunos restos de edificaciones lindantes, se colaban en los bordes de mis ojos y pensé que sería bueno que el cielo acapare mi vista, así que con la cabeza hacia arriba, empecé a buscar una posición en la que no viera ningún edificio. El cielo era mío, y aunque no tan poblado, seguramente las estrellas que estaba viendo en ese momento se verían desde algún campo, con montañas y un río que las atravesaba. El viento ya no era el de ciudad, era más fresco, más dulce.
Sin embargo, aún sonaban fuera de campo las bocinas, las toses, los gritos, las frenadas, las persianas, las puertas, músicas distintas que se mezclaban entre todo ese tumulto y se trenzaban para formar melodías grotescas, incomprensibles, con un corso de murmullos incesante que me ataba al suelo. Conecté mis auriculares y los puse a todo volumen. Sí, era música, pero era una. Mí música, la que yo quería, la que yo había elegido.
De golpe, empecé a despegarme -al fin- del suelo. Levité mirando el cielo y me olvidé del día, de los trabajos, de las tareas, de las rutinas, me evaporé hacia un mundo casi ideal, donde no me preocupaba. No tenía imágenes de ese mundo, sólo lo sentía en el viento, escuchando la música que me llevaba por distintos ambientes, traía y se llevaba climas que ondulaban en esa espesura que ahora era el aire. Mis ojos, tocando el cielo casi sin pestañar, lo veían más cerca que nunca.
Hasta que un golpe me hizo caer de nuevo, anclado a la calle donde las luces ya desganadas iban y venían. Era la fila que estaba avanzando para entrar al colectivo, que como un alfiler envenenado, pinchó la burbuja e hizo que empiece a caminar, con las monedas en la mano, tal como los demás, que ahora ansiosos por subir, iban en un lento deambular hacia las puertas que los llevarían a sus casas.
El fin de semana había comenzado.
Las luces del alumbrado público centelleaban sus últimos watts de vida, mientras que en cada intento por quedarse encendidas, se podían ver las siluetas sin color de los edificios de la cuadra de en frente. Arriba, el cielo y unas tantas estrellas. Algunos restos de edificaciones lindantes, se colaban en los bordes de mis ojos y pensé que sería bueno que el cielo acapare mi vista, así que con la cabeza hacia arriba, empecé a buscar una posición en la que no viera ningún edificio. El cielo era mío, y aunque no tan poblado, seguramente las estrellas que estaba viendo en ese momento se verían desde algún campo, con montañas y un río que las atravesaba. El viento ya no era el de ciudad, era más fresco, más dulce.
Sin embargo, aún sonaban fuera de campo las bocinas, las toses, los gritos, las frenadas, las persianas, las puertas, músicas distintas que se mezclaban entre todo ese tumulto y se trenzaban para formar melodías grotescas, incomprensibles, con un corso de murmullos incesante que me ataba al suelo. Conecté mis auriculares y los puse a todo volumen. Sí, era música, pero era una. Mí música, la que yo quería, la que yo había elegido.
De golpe, empecé a despegarme -al fin- del suelo. Levité mirando el cielo y me olvidé del día, de los trabajos, de las tareas, de las rutinas, me evaporé hacia un mundo casi ideal, donde no me preocupaba. No tenía imágenes de ese mundo, sólo lo sentía en el viento, escuchando la música que me llevaba por distintos ambientes, traía y se llevaba climas que ondulaban en esa espesura que ahora era el aire. Mis ojos, tocando el cielo casi sin pestañar, lo veían más cerca que nunca.
Hasta que un golpe me hizo caer de nuevo, anclado a la calle donde las luces ya desganadas iban y venían. Era la fila que estaba avanzando para entrar al colectivo, que como un alfiler envenenado, pinchó la burbuja e hizo que empiece a caminar, con las monedas en la mano, tal como los demás, que ahora ansiosos por subir, iban en un lento deambular hacia las puertas que los llevarían a sus casas.
El fin de semana había comenzado.
viernes, 17 de febrero de 2012
Credulidad Incrédula
No hay nada más grato para una persona que saber todo. Que le hagan una pregunta y que la pueda responder, incluso hasta con aires de intelectual, sin tardar mucho tiempo y sin hacer mueca de preocupación, como que la respuesta la tenía ahí, esperando para salir. Pero muchas veces, muchísimas de hecho, nos creemos cualquier cosa.
Basta con ver algo en la TV, leerlo en alguna revista o buscarlo en internet, y ya lo tomamos como un hecho real e irrefutable, y lo defendemos de muerte sólo por el hecho de haberlo leído en un medio masivo. Lo que nunca recordamos, es que los medios también son escritos por personas, que seguramente lo hayan leído en otro medio, quizás menos masivo que el que lo sucedió. De hecho y para no hablar sin datos concretos, hace algunos (muchos años) se creía que debajo del océano había serpientes y tortugas sosteniendo la tierra, y supuestamente estaba científicamente comprobado. También, hace unos años se empezó a decir que las neuronas se reproducen con una frecuencia muy elevada, cuando hace unos diez años se decía que eran la única célula que no se reproducía, y que nos íbamos a morir todos.
Eso de creer o reventar, muchas veces nos hace tomar la primer opción para no terminar como un petardo en navidad, y seguir nuestras vidas sin realmente preguntarnos lo que leemos. "Che, acá leí que las nubes daban dolor de cabeza... con razón me duele, está todo nublado", entonces lloraremos cuando el sol se apague en medio del día y nos tomaremos una aspirina.
Otro problema que yo por lo menos noto muy grave, y seguramente va a sonar fuerte y represor, es que muchas veces hablamos, hablamos y hablamos, y de a poco nos vamos ahogando en el vaso de la libertad de expresión (el que quiere que putee en los comentarios, no hay problema, desahóguense que hace bien). Este exceso de libertad de expresión es lo que nos deja el uso de las redes sociales, de la web 2.0 que permite que cualquiera suba cualquier cosa. Obviamente, no estoy en contra de la tecnología, sino en contra de la tecnología mal usada, de entrar a facebook y ver miles de fotos de animales mutilados, de ecologistas que dicen que con diez granos de arroz alimentamos al mundo, y de vegetarianos que no saben que las plantas utilizan abono a base de animales muertos, de desechos de ellos o de desechos de los que son
procesados para comer. No estoy en contra de los ecologistas, ni de los vegetarianos, pero a veces la información que suben no es del todo... coherente. ¡Y lo peor es que hay diez mil "me gusta" en algo que no tiene sentido!
Finalmente, y al punto que quería tocar en realidad, es que nunca sabemos la veracidad de la información. No sabemos si realmente pasan las cosas que estudiamos, sólo las leemos y por estar en un libro las creemos ciertas y las repetimos hasta el hartazgo. De hecho, tampoco sabemos si los dinosaurios existieron por ejemplo, o si sólo son un invento de algunos que decidieron jugar una bromita a la humanidad. Alguno de los que no estudiamos paleontología, no entendemos qué demonios es el carbono 14 y sólo vemos un hueso en un museo, ¿Cómo podemos saber si lo que vemos tanto en un museo como en la tele es realmente obra de la naturaleza prehistórica, o una pequeña jugarreta de alguien mucho más inteligente que todos?
Así con todo. Preguntensé qué pruebas tienen de que todo lo que leen, escuchan, investigan y creen, es cierto. Quizás no encuentren la verdad, pero con un par de cervezas y algunas teorías de conspiración, un fin de semana extra largo como el venidero, se hacen mucho más amenos. Y obviamente, la cervezas siempre vienen acompañadas con amigos (jamás los amigos vienen acompañados de cerveza, por desgracia el que pone la casa compra, por lo general).
Pero bueno, quería meter un poco más de paranoia en los grandes lectores abismales. Y recuerden, con la SUBE me chupa un huevo que macri vea los bondis que tomo. Lo que me interesa es que no tengo que comprar tres paquetes de DRF para conseguir monedas.
Au revoir!
PD: Lean con conciencia, investiguen, es decir... no sean pelotudos por favor!
viernes, 10 de febrero de 2012
Pregunta Cósmica
¿Cómo nos daríamos cuenta si Cerebro (de Pinky y Cerebro) se transforma en Súper Saiayin si no tiene pelo?
lunes, 30 de enero de 2012
La Traición
Sintió cómo de repente su garganta se volvía cálida en un relámpago y tiró el vaso por el aire. Sus ojos se empezaron a abrir súbitamente y sus pupilas se dilataron, al mismo tiempo que su pelo se movía lentamente al ritmo de las aletas del ventilador que giraba ahora en cámara lenta, en una muy leve sincronía con el aire que también rozaba su cara. Sus pulmones se vaciaron de aire y su garganta era un infierno. Antes de poder abrir la boca por completo, una gota de sudor frío y salado contorneó la silueta de su cara que se había decolorado al mismo tiempo que sus ojos se abrían, pasando a la altura de la nariz, mientras una de sus manos aún tenía la forma del vaso, pero vacía, como extrañándolo, y la otra apoyada en la mesa sin tener conciencia realmente de lo que pasaba en el resto del cuerpo. Los pulmones se llenaron de aire en un latigazo de viento, como si se hubiera tragado un huracán entero, y pudo ver entonces una sonrisa involuntaria que se dejaba marcar sigilosamente en los labios de su compañero.
Sus cuerdas vocales no tuvieron tiempo para reaccionar, y cuando terminó de abrir los ojos y sus pupilas llegaron a su tamaño más ínfimo, al fin dejó pasar la última gota de aire por su garganta, ya seca, justo antes de que el vaso se estrellara en el piso, creando una vorágine de finos cristales en el aire.
En esa última milésima de segundo, supo que no debió haber tomado de ese vaso, en esa mesa, con esa persona, en esa casa, esa misma noche.
Sus cuerdas vocales no tuvieron tiempo para reaccionar, y cuando terminó de abrir los ojos y sus pupilas llegaron a su tamaño más ínfimo, al fin dejó pasar la última gota de aire por su garganta, ya seca, justo antes de que el vaso se estrellara en el piso, creando una vorágine de finos cristales en el aire.
En esa última milésima de segundo, supo que no debió haber tomado de ese vaso, en esa mesa, con esa persona, en esa casa, esa misma noche.
sábado, 21 de enero de 2012
¡Vivan los Izquierdos de Autor!
Y ya que estamos, ¿Porqué no registran cada una de las letras del alfabeto y sus fonemas, para que también sea ilegal hablar o escribir sin pagar los derechos?
viernes, 20 de enero de 2012
Cosas que tenés que hacer después de revivir
PRÓLOGO:
Esta es la parte final de la trilogía de las listas anteriores de "Cosas que tenés que hacer ANTES de morir" y "Cosas que tenés que hacer DESPUÉS de morir" (Cada título cómodamente clickeable para poder ver todo todito). Esto es por si nuestro cuerpo fue conservado en buen estado y pudimos revivir en un estado casi carente de conciencia, o si, obviamente (ahora muy de moda) fuimos infectados por un virus copado que nos reviva con ganas de matar a todos.
RECOMENDACIÓN PARA JUGAR EN CASA:
No tengan remordimiento ni piedad por cualquier ser viviente que se cruce en su camino, ya que al verlos en ese estado, cualquier otro ser que no esté en sus mismas condiciones intentará eliminarlos a ustedes, queridos revividos. Hay que aceptar nuestra nueva condición y tratar de ingerir muchos cerebros.
ACLARACIÓN:
No interesa la edad, uno puede revivir cuando lo desee, o más bien cuando pueda. De todas formas, siempre es mejor jugar del otro lado, siendo de esos que tienen la escopeta, pero no se depriman, que también está bueno recibir un tiro en la gamba, ya que seguramente podamos levantarnos como si nada y seguir corriendo a nuestros amiguitos.
Entonces:
- Caminar con un pie chueco / doblado.
- Arrastrar un fierro que haga ruido al caminar.
- Escupir sangre.
- Estar parado mirando a la nada por horas.
- Dormir tirado en la calle.
- Girar la cabeza 360º.
- Chorrear sangre.
- Recibir un golpe en cualquier parte del cuerpo y seguir caminando.
- Recibir un disparo en un brazo y no sentirlo.
- Deambular por la ciudad.
- Tirar rejas intentando treparlas.
- Hacer un jadeo muy cool del tipo "haaaaaaa".
- Comer cerebros.
- Comer una rata.
- Juntarse con otros en la misma condición y correr gente de a muchos.
- Rasguñar.
- Vomitar.
- Vestir ropas ensangrentadas y rotas y que no te importe.
- Arrancarse una extremidad.
- Caminar hacia alguien armado sin ningún tipo de miedo.
- Tenerle miedo al agua.
- No tener casi pelo.
- Tener piel verde.
- Tener algún agujero en el cuerpo y que se vea del otro lado.
- No lavarte los dientes nunca más.
- Oler a carne podrida.
- Ir corriendo al lugar de donde se oiga un ruido fuerte, como un disparo o una alarma.
- Ser feroz.
- Que la luz nos moleste más de lo común.
- Tratar de convertir a los otros para que sean como vos.
- Olvidarte los nombres de todos los que conocias.
- Comer ratas agarradas de la calle.
- Correr pequeños niños indefensos con los brazos levantados.
- Morder.
- Morder de nuevo.
Supongo que faltaron algunas cosas, que iré rellenando a medida que las vaya cumpliendo, una vez que me infecte con algún virus copado y me vuelvan a ver, más verde que nunca!
Muejeje.
viernes, 6 de enero de 2012
Noche Fantasmal
Según estudios de gente que estudia, las estrellas que vemos en el cielo a la noche, en realidad no necesariamente son estrellas. En muchísimos casos, lo que podemos ver hoy en el cielo, son los destellos de explosiones de estrellas que estaban en ese mismo lugar, pero ya murieron hace mucho tiempo, y la luz de esos estallidos llega a nosotros miles de años más tarde por la distancia a la que se encuentran.
Estamos, entonces, viendo estrellas muertas. Dicho de una forma coloquial, sólo vemos fantasmas de estrellas.
Ahora, cuando miro al cielo y veo todas las luces de las estrellas que murieron, pienso...
"¡Qué julepe eh!"
Estamos, entonces, viendo estrellas muertas. Dicho de una forma coloquial, sólo vemos fantasmas de estrellas.
Ahora, cuando miro al cielo y veo todas las luces de las estrellas que murieron, pienso...
"¡Qué julepe eh!"
lunes, 2 de enero de 2012
Curiosidad Dominguera
¿Porqué se desea feliz año siempre al comienzo del año? Si encuentro a alguien que no veo hace mucho en marzo, ¿Está mal si le deseo feliz año también?
jueves, 29 de diciembre de 2011
Nota Editorial #6
PLAN DE DOMINACIÓN MUNDIAL INICIADO
Con este título en bold y cuerpo enorme me enorgullece presentar y dar la bienvenida al año nuevo que comienza, informando que la profecía Maya para el 2012, si bien es cierta, está algo equivocada. No se trata del fin del mundo, sino que esperamos una nueva etapa para la humanidad.
El abismo está tomando las calles de a poco, mezclándose con la gente e interactuando con ella. Pocos son los que se resisten a tal ofrecimiento. Después de todo, quién puede no agarrar algo que está en la calle y dice AGARRAME?
He aquí, les dejo ser partícipes de lo que es la primera etapa del plan de dominación mundial del abismo:
(Clickeen las imágenes para verlas grandotas!)

Con este título en bold y cuerpo enorme me enorgullece presentar y dar la bienvenida al año nuevo que comienza, informando que la profecía Maya para el 2012, si bien es cierta, está algo equivocada. No se trata del fin del mundo, sino que esperamos una nueva etapa para la humanidad.
El abismo está tomando las calles de a poco, mezclándose con la gente e interactuando con ella. Pocos son los que se resisten a tal ofrecimiento. Después de todo, quién puede no agarrar algo que está en la calle y dice AGARRAME?
He aquí, les dejo ser partícipes de lo que es la primera etapa del plan de dominación mundial del abismo:
(Clickeen las imágenes para verlas grandotas!)

Como lo han visto, ya salieron los primeros libritos abismales, disponibles en distintos puntos del orden público, alterando el paisaje y a los ciudadanos, sobre todo los mayores de 70.
El pequeño ejemplar tiene tres historias que también pueden encontrar en el blog:
Todas ellas ilustradas por Tuerquita.
Se están gestando un par más, próximos a salir de cara a la dominación mundial el año que sucede al presente, asfixiando las calles y tiñiéndolas de un pintoresto celeste y blanco, que mucho dista del patriotismo y más se asemeja a lo que no tiene que ver con nada.
Si alguno desea obtener de buena fe alguno de estos gratuitos ejemplares, y colaborar con la abismal dominación mundial de este 2012, enviá un mail a info@paradoenelabismo.com.ar
O por cualquier otra cosa, info@paradoenelabismo.com.ar (ahora que tengo mail debo usarlo!)
Perdonen por las espontáneas desapariciones, pero tuve un par de materias que destruir.
Les deseo una feliz invasión mundial para el año que entra, y mucha Reino de Castilla para todos!
Salud!!!!!
miércoles, 21 de diciembre de 2011
sábado, 17 de diciembre de 2011
El Día de la Muerte
Luego de tanta violencia en el mundo y para que todos los seres humanos tuviéran su momento de descarga, entre varias organizaciones de alto poder y con la aceptación de todos los países del mundo, se creó el día mundial de la muerte.
Ese día el gobierno de cada país, de cada provincia o estado, de cada localidad y de cada municipio, entrega un arma con una sóla bala a cada habitante, quien tiene derecho a usarla contra otro ser humano, cualquiera sea la causa, con total inmunidad policial y de cualquier tipo.
Teniendo en cuenta que todo el mundo se quejaba, pero a su vez todos querían eliminar del mundo a alguien, el proyecto fue practicado por todos a pesar de sus negativas. Por ende ese año la población bajó a la mitad. Al año siguiente, se volvió a repetir la actividad y gracias a deseos de venganza por el año anterior, la celebración del día de la muerte se hizo más intensa. Para las cuatro de la tarde todos habían matado ya a su candidato. La población mundial volvió a cortarse a la mitad.
Pasados unos años, y ya cegados por la ira y la libertad, la población había quedado en sólo dos personas: Una que vivía en América y otra de Oceanía. Al no tener otras personas que los ayuden a transportarse, se valieron de sus propios medios para encontrarse, sin ni siquiera conocerse, sólo por el hecho de que tenían la posibilidad de ejecutar a alguien. Cuando por fin se encontraban frente a frente a unos diez metros, y antes de que pudieran sacar sus respectivas armas, ambos murieron de fatiga, causada por el arduo viaje que habían emprendido.
La celebración del día de la muerte había llegado a su fin.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Discordia
Ruth le pincha el ojo con un alfiler. Primero es una niña y luego es un monstruo. Emana situaciones de discordia. Trata de vencer a los caballos que corren prados sin pensar. Trata de aislarse y desvanecer.
Ruth le pinchaba el ojo con un alfiler. Destellaba fugaces dolores fugaces. Rayos de sonido. Luego todo era confuso, se hizo humo. Dispersaban malheridos al pasar los camiones. El monstruo reaccionó.
Ruth le pinchará el ojo con un alfiler. Misma cara, mismos gestos. Sinuosidades de un escalpelo por cortar. La carne se hará sangre. Gritarán melancolías. Estornudarán.
Ruth le habría pinchado el ojo con un alfiler. Manos habrían zarpado muelles por nacer. Situaciones. Condiciones ilimitadas. El ambiente húmedo habría desintegrado sus cristales. Crisálidas de aire. El monstruo habría dormido.
Ruth jamás le pinchó el ojo con un alfiler.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Encendedores
Entramos al pequeño departamento, yo con los cuadernos abajo del brazo, ella con las llaves aún tintineando en su mano. Era un departamento chico con un par de habitaciones, aunque ella vivía sola hacía muchos años. Me ofreció tomar algo, pero le dije que no, puesto que ya había almorzado hacía menos de media hora.
Entonces me invitó a pasar a su habitación, donde estudiaríamos historia de un siglo que no quiero recordar, no porque haya sido un siglo malo, sino que en este momento no estoy en condiciones de recordar hechos históricos, más que el que continúa en estas líneas.
Pasando por un pasillo angosto de paredes pintadas con cal, una puerta entreabierta llamó mi atención y me desvié para ver de qué se trataba. Abrí un poco más la puerta y la luz de la ventana me dejó ver miles de pedazos de plástico traslúcido en el piso. Había de distintos colores: Rojo, azul, violeta, naranja, entre otros. También había unas marcas raras en las paredes, como de pequeñas salpicaduras o manchas.
Me agaché para agarrar un pedacito de plástico y lo miré detenidamente. Me resultaba extrañamente conocido, pero no podía recordar de dónde venía. Hasta que por fin vi en el suelo una ruedita que reconocí indudablemente. Cuando la estaba por levantar, ella apareció por la puerta con una sonrisa, y me dijo de qué se trataba.
"De chica voy a recitales, me encanta sentir cada segundo que estoy entre la música, la gente, el calor, el éxtasis de la verborragia de notas cayendo ante una exhausta multitud que agoniza pidiendo más. Cuando tenía 16 años volví muy indignada de ver una banda que amaba en esa época, porque no habían tocado la canción que más me gustaba, por tocar otras de sus nuevos discos que no me gustaban tanto. Tal era mi enojo, que volví a casa y me encerré en esta misma habitación, donde solía ser un pequeño lugar de estudio. Como no podía soportarlo, me enfurecí estando acá adentro, y saqué de mi bolsillo el encendedor que llevaba -porque fumaba ya desde esa edad- y que había prendido en el recital en un par de temas lentos que lo ameritaban. Sentía tanta ira que lo arrojé completamente lleno contra la pared, e hizo una explosión después de la cual inmediamente empezó a sonar el tema que no habían tocado por la radio de uno de los vecinos. ¿Coincidencia o equilibrio del karma? Ni siquiera se me ocurrió meditarlo. Disfruté del tema como si aún estuviera en el recital, moviendo la cabeza, cantando. Cuando la canción terminó, sentí un alivio, como si de repente mi cuerpo no pesara y nada importara. Por eso desde entonces llevo un encendedor a cada recital que voy, lo prendo en algunos temas levantando la mano lo más alto que puedo, para captar esa energía positiva, y cuando vengo a casa lo primero que hago es estrolarlo lo más fuerte que pueda contra la pared, para que esa energía quede en casa, en esta habitación, que es mi lugar de descanso mental, donde nada puede salir mal, donde reposan aún los mejores momentos que viví en los últimos diez años."
Con eso ya había aprendido lo suficiente de historia como para sonreir un rato inmenso.
Y así fue.
Entonces me invitó a pasar a su habitación, donde estudiaríamos historia de un siglo que no quiero recordar, no porque haya sido un siglo malo, sino que en este momento no estoy en condiciones de recordar hechos históricos, más que el que continúa en estas líneas.
Pasando por un pasillo angosto de paredes pintadas con cal, una puerta entreabierta llamó mi atención y me desvié para ver de qué se trataba. Abrí un poco más la puerta y la luz de la ventana me dejó ver miles de pedazos de plástico traslúcido en el piso. Había de distintos colores: Rojo, azul, violeta, naranja, entre otros. También había unas marcas raras en las paredes, como de pequeñas salpicaduras o manchas.
Me agaché para agarrar un pedacito de plástico y lo miré detenidamente. Me resultaba extrañamente conocido, pero no podía recordar de dónde venía. Hasta que por fin vi en el suelo una ruedita que reconocí indudablemente. Cuando la estaba por levantar, ella apareció por la puerta con una sonrisa, y me dijo de qué se trataba.
"De chica voy a recitales, me encanta sentir cada segundo que estoy entre la música, la gente, el calor, el éxtasis de la verborragia de notas cayendo ante una exhausta multitud que agoniza pidiendo más. Cuando tenía 16 años volví muy indignada de ver una banda que amaba en esa época, porque no habían tocado la canción que más me gustaba, por tocar otras de sus nuevos discos que no me gustaban tanto. Tal era mi enojo, que volví a casa y me encerré en esta misma habitación, donde solía ser un pequeño lugar de estudio. Como no podía soportarlo, me enfurecí estando acá adentro, y saqué de mi bolsillo el encendedor que llevaba -porque fumaba ya desde esa edad- y que había prendido en el recital en un par de temas lentos que lo ameritaban. Sentía tanta ira que lo arrojé completamente lleno contra la pared, e hizo una explosión después de la cual inmediamente empezó a sonar el tema que no habían tocado por la radio de uno de los vecinos. ¿Coincidencia o equilibrio del karma? Ni siquiera se me ocurrió meditarlo. Disfruté del tema como si aún estuviera en el recital, moviendo la cabeza, cantando. Cuando la canción terminó, sentí un alivio, como si de repente mi cuerpo no pesara y nada importara. Por eso desde entonces llevo un encendedor a cada recital que voy, lo prendo en algunos temas levantando la mano lo más alto que puedo, para captar esa energía positiva, y cuando vengo a casa lo primero que hago es estrolarlo lo más fuerte que pueda contra la pared, para que esa energía quede en casa, en esta habitación, que es mi lugar de descanso mental, donde nada puede salir mal, donde reposan aún los mejores momentos que viví en los últimos diez años."
Con eso ya había aprendido lo suficiente de historia como para sonreir un rato inmenso.
Y así fue.
viernes, 25 de noviembre de 2011
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A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes.
A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes. A través de las paredes.
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domingo, 20 de noviembre de 2011
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